VOLVER A HISTORIAS DE LA REACTIVACIÓN

Estefanía Ferrer

CEO de Lico Cosmetics

“El mundo puede cambiar rápido y lo que te funciona hoy puede mañana no servir. Hay que estar atento y tener la mente abierta a cambiar rápido”

LICO Cosmetics es el proyecto de Estefanía Ferrer, una ingeniera química especializada en formulación y alta cosmética. Durante la pandemia, dejó su antiguo trabajo e inició esta startup en un contexto de retos nunca vistos en nuestra Historia reciente. Su clave es estar atenta a este mundo cambiante.

¿Teníais un plan de contingencia para este tipo de situaciones?

No, nadie se podía imaginar una situación como esta. La realidad es que tener un espíritu de startup te hace ser muy ágil con los procesos y operaciones y, en este caso, nuestra adaptación fue rapidísima a la nueva situación.

¿Cómo se adaptó la empresa durante la pandemia?

Pues pivotamos rápido del modelo offline al online, ya que el cierre de los puntos de venta era una realidad que no sabíamos hasta cuándo iba a durar. Apostamos por el canal online de un día para otro y centramos en él todos los esfuerzos y recursos.

¿Cambiasteis vuestro modelo de toma de decisiones? Si es sí, ¿cómo?

La realidad es que durante la pandemia fue cuando dejamos nuestros trabajos en grandes corporaciones y apostamos por LICO; es decir, anteriormente no había empresa, por lo que hemos construido todo en ese entorno. Esto ha hecho que tengamos ya particularidades especiales, como es apostar por automatizar todo, primar la eficiencia etcétera.

¿Adoptasteis el trabajo en remoto? ¿Implantasteis nuevas tecnologías a vuestro trabajo diario?

Si, evidentemente hemos sido una empresa que ha nacido en remoto, eso ha hecho que seamos muy escrupulosos con los sistemas de reporte de Kpis, OKRs, etcétera. Es muy importante establecer procedimientos y rituales y que estos se cumplan. Como tecnologías tenemos las nuestras propias. Actualmente hay dos ingenieros de telecomunicaciones en el equipo que se encargan de automatizar y agilizar todo tipo de procesos.

¿Cuál es el mayor aprendizaje (para la compañía) que destacas de este periodo?

El mundo puede cambiar rápido, tu entorno puede cambiar rápido y lo que te funciona hoy puede mañana no servir. Hay que estar muy atento y tener la mente muy abierta a cambiar rápido.

¿Cuál es el momento clave que recuerdas especialmente?

Fue un proceso de varios días, pero cuando percibimos la realidad de que nuestra apuesta por el offline no tenía ningún sentido, pensábamos que no teníamos nada que hacer y que nuestra apuesta por LICO había sido un fracaso.

¿Cuándo os distéis cuenta de que teníais que cambiar e implementar nuevas acciones?

En ese momento, rápidamente pensamos que no podíamos haber tomado la decisión de dejar nuestros trabajos para nada, así que nos pusimos a perseguir nuestro sueño de otra manera.

¿Cuál es el mayor reto que ha superado tu empresa durante la pandemia? ¿Por qué es éste el mayor reto?

Ser capaz de cambiar 180 grados de canal de venta, adaptar rápidamente toda una empresa de ser offline a online es el mayor reto, ya que es otra empresa, no tiene nada que ver validar un canal offline con uno online.

¿Qué iniciativas van a quedarse en la empresa tras la reactivación? ¿Ha cambiado la cultura de la compañía (valores, manera de hacer las cosas, normas, comportamientos…)?

Temas como la atención al cliente, en un offline no teníamos visión del cliente final, el usuario. Con nuestra apuesta actual hemos visto la importancia de estar cerca del cliente, de ver que piensan de tu producto, si les funciona.

¿Qué aconsejarías a las empresas para situaciones de crisis?

No tener miedo al cambio. Para sobrevivir en estos entornos tan cambiantes hay que, primero, estar muy atento a que está pasando a tu alrededor y luego no tener miedo a cambiar.