VOLVER A HISTORIAS DE LA REACTIVACIÓN

Eduardo Jauregui

Fundador de Irisbond

“La COVID-19 ha adelantado años el despegue de tecnologías que ya podían aplicarse, pero que se relegaban al no ser fundamentales”

Irisbond se dedica a la tecnología del eye-tracking o seguimiento ocular, que ayuda a las personas que tienen cualquier dificultad con el habla a comunicarse y, a personas con movilidad limitada, a comunicarse e interactuar con dispositivos. Este sistema también puede usarse en automoción, la industria o la neurociencia. Desde la compañía afirman que, al estar muy familiarizados con la tecnología, ser muy digitales les permitió evitar cambios drásticos.

¿Teníais un plan de contingencia para este tipo de situaciones?

No, ya que como para todos, ha sido la primera vez que nos hemos enfrentado a una pandemia mundial. Sin embargo, es verdad que el teletrabajo no nos pilló por sorpresa. El 15% de nuestra plantilla ya teletrabajaba antes de la COVID-19.

¿Cómo se adaptó la empresa durante la pandemia?

Vemos las crisis como una oportunidad y así es como lo afrontamos. Siendo líderes en tecnología eye-tracking en España, y teniendo tecnología 100% sin contacto, la COVID-19 adelantó años el despegue de ciertas tecnologías que, si bien ya podían aplicarse, se iban relegando por no ser fundamentales.

¿Cambiasteis vuestro modelo de toma de decisiones? Si es sí, ¿cómo?

No, seguimos teniendo el mismo modelo. Aunque estamos siendo mucho más prudentes que antes con las decisiones que puedan afectar al negocio. Tanto el mercado al que nos dirigimos (clientes), como del que nos nutrimos (proveedores), son sensibles a la pandemia. Estamos siendo más previsores y nos estamos asegurando, incluso, producciones del año 2023.

¿Adoptasteis el trabajo en remoto? ¿Implantasteis nuevas tecnologías a vuestro trabajo diario?

Sí, todos estuvimos activos trabajando desde casa. Desde antes ya trabajábamos con herramientas en la nube y aplicaciones online. Por lo que a nuevas tecnologías se refiere, no hubo cambios drásticos.

¿Cuál es el mayor aprendizaje (para la compañía) que destacas de este periodo?

La importancia de que en momentos difíciles estemos unidos; las soluciones a los problemas diarios de las empresas no vienen solas, son producto de las personas que trabajan en la organización, dependen de su motivación y ganas, y de lo que les permite aportar.

¿Cuál es el momento clave que recuerdas especialmente?

La vuelta al local, por las ganas que tenían los clientes de poder salir y que hiciera que se vieran guapas, después de tanto tiempo encerradas en casa para algunas personas supuso un cambio emocional importante. Fue muy enriquecedor saber que eres importante en sus vidas. Aunque parezca que la imagen es algo naíf, lo cierto es que nos ayuda mucho a cambiar nuestro ánimo cuando nos vemos fabulosas.

¿Cuándo os distéis cuenta de que teníais que cambiar e implementar nuevas acciones?

Nos gusta la escucha activa, por lo que siempre estamos buscando, investigando y aplicando mejoras. Nos gusta probar cosas nuevas y diferentes, pero todo esto es intrínseco a la empresa y sus trabajadores. El cambio y la evolución son constantes, no algo puntual.

¿Cuál es el mayor reto que ha superado tu empresa durante la pandemia? ¿Por qué es éste el mayor reto?

El mayor reto ha sido seguir en contacto con los clientes habituales y no perder la tracción que estábamos teniendo hasta ahora. Somos una empresa en crecimiento (aumento de ventas en 2019 del 55% y del 41% en 2020) y la pandemia nos podía haber impactado negativamente en ese aspecto.

¿Qué iniciativas van a quedarse en la empresa tras la reactivación? ¿Ha cambiado la cultura de la compañía (valores, manera de hacer las cosas, normas, comportamientos…)?

La modalidad flexible de oficina y teletrabajo ha venido para quedarse.

¿Qué aconsejarías a las empresas para situaciones de crisis?

Que piensen en las crisis como en una oportunidad.