VOLVER A HISTORIAS DE LA REACTIVACIÓN

DAVID SEMPERE

Director comercial de Filmagraph

“Un momento que recuerdo de la pandemia es cuando recibimos nuestro primer pedido online”

Filmagraph se fundó en 1994 en Elche (Alicante), ofreciendo servicios que van desde la realización de fotolitos para artes gráficas a la impresión digital de pequeño y gran formato. Ha logrado vencer los efectos de la pandemia mediante una rápida reacción y toma de decisiones.

¿Teníais un plan de contingencia para este tipo de situaciones?

No, es imposible tener un plan para catástrofes. Nos acogimos a lo que la Ley nos permitía hacer en cada situación, del mismo modo que durante el mes de marzo y abril del 2020 optamos por ERTEs para poder seguir subsistiendo.

¿Cómo se adaptó la empresa durante la pandemia?

Los primeros dos meses fueron extremadamente duros, pero montamos una tienda online en la que ofrecíamos mamparas protectoras de metacrilato, vinilos para delimitar zonas, pantallas faciales, etcétera. Paralelamente, nuestros clientes se fueron reactivando poco a poco.

¿Adoptasteis el trabajo en remoto? ¿Implantasteis nuevas tecnologías a vuestro trabajo diario?

Sí, llevábamos tiempo queriendo montar una tienda online y, dadas las circunstancias, la pusimos en marcha.

¿Cuál es el mayor aprendizaje (para la compañía) que destacas de este periodo?

Que no hay nada seguro. Hay que asegurar mucho el siguiente paso, ya que una catástrofe de esta magnitud nadie la previno y las consecuencias fueron devastadoras. Si además tienes un alto índice de financiación, puede ser el final.

¿Cuál es el momento clave que recuerdas especialmente?

Recuerdo especialmente dos: cuando nos reunimos con toda la plantilla para informarles que íbamos a aplicar un ERTE a todos, y cuando recibimos el primer pedido a través de nuestra tienda online.

¿Cuándo os distéis cuenta de que teníais que cambiar e implementar nuevas acciones?

La semana del 9 al 14 de marzo fue un desastre, solo recibíamos anulaciones de pedidos. Esa misma semana decidimos hacer algo que pudiéramos vender, ya que nuestro mercado tradicional se había ido literalmente al traste.

¿Cuál es el mayor reto que ha superado tu empresa durante la pandemia? ¿Por qué es éste el mayor reto?

La escasa facturación durante varios meses, ya que aunque la actividad volvió, lo hizo muy tímidamente. Ha costado mucho poder seguir subsistiendo sin tener que volver a tirar de ERTE, así que, sin duda, un reto el haberlo conseguido.

¿Qué aconsejarías a las empresas para situaciones de crisis?

Hay que luchar con todas las herramientas necesarias, ERTEs, pactar con los empleados nuevas condiciones laborales, reducir los gastos fijos y vigilar la financiación para que nos resulte más fácil adaptarnos a posibles cambios drásticos. Si la empresa es solvente y tiene una cartera de clientes saneada, volverá a resurgir rápidamente.