Bodegas Alodia es una de las bodegas más pequeñas de la Denominación de Origen Somontano. Está ubicada en Adahuesca, un pueblo de apenas 100 habitantes en Huesca. Sin embargo, su humildad es ampliamente superada por sus ganas de crecer y de reactivarse. Como explica la empresa, «igual que superamos la crisis de 2008 superaremos esta», toda una declaración de intenciones que rezuma optimismo por los cuatro costados.

Y la mejor manera de superar situaciones complicadas es dar pasos hacia adelante, arriesgar, ser valiente. Y es eso precisamente lo que está haciendo en estos momentos Bodegas Alodia. «Hemos puesto en marcha las visitas, hemos adecuado nuestras instalaciones, pero además, hemos reactivado la web y la tienda online para que nuestros clientes puedan comprarnos  a través de internet», detallan desde la empresa.

Además, el universo de la digitalización les ha permitido también realizar catas virtuales, bien con partners (tiendas y restaurantes donde los vinos están presentes) o bien a un grupo familiar o de amigos a través de plataformas como Meet. «Nos hemos puesto al día con las tecnologías, redes sociales…, porque nuestra ventana al mundo es la red más que nunca».

Todo lo anterior, lógicamente, «sin renunciar al trato directo con el cliente, porque como bodega familiar es lo que nos identifica». Así, recalcan desde la empresa que en 2005 comenzamos con un proyecto basado en la recuperación de variedades autóctonas.

Bodehas Alodia, explican sus responsables, «representa la esencia del Somontano en toda su plenitud. Una bodega familiar, con un apellido con más de cinco siglos de vida en Adahuesca, dieciséis generaciones de hombres y mujeres que han llegado hasta nuestros días con el mismo espíritu. Seguir salvaguardando el legado de esta tierra de viñedos. Esta vez en forma de uva con sus variedades autóctonas».