En colaboración con la empresa salmantina Bioenergy Ibérica, Nestlé ha comenzado la instalación de una nueva caldera de biomasa en su fábrica de chocolates de La Penilla de Cayón (Cantabria). Esta caldera tiene la capacidad de utilizar la cascarilla que resulta del proceso de torrefacción del cacao como materia prima para obtener vapor. La instalación generará cerca de 12.500 toneladas de vapor al año. Es decir, un 10% del total.

Esta iniciativa se incluye dentro del plan de Nestlé para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Con la integración de esta caldera, la fábrica evitará la emisión de cerca de 2.500 toneladas de dióxido de carbono (CO2) al año. Además, dado que la cascarilla se usará como biocombustible, la empresa avanza también hacia la economía circular. Durante la última década, la fábrica de La Penilla de Cayón ha reducido notablemente el uso de agua y de energía y ha minimizado la generación de residuos gracias al reciclaje y la reutilización.

Para la incorporación de esta caldera a la fábrica de La Penilla de Cayón, Nestlé cuenta con la experiencia de Bioenergy Ibérica, una empresa especializada en la realización de proyectos para fomentar el uso de energías renovables y la gestión de proyectos de economía circular. Con sus soluciones, la empresa salmantina busca reducir las emisiones de las empresas y crear entornos más sostenibles. Crear, en sus propias palabras, “la industria del siglo XXI”.

Fuentes: Bioenergy Ibérica y Nestlé