Durante la pandemia, muchos empresarios han visto la oportunidad de reinventarse o de crecer con nuevos productos, inexistentes en el mercado. Pero hay otros que demuestran con sus historias empresariales de éxito que se puede lograr esa capacidad de reinvención con productos que todos usamos cada día. Es el caso de la valenciana Mamen Guillem, una emprendedora que decidió innovar creando un nuevo modelo de calcetines.

La empresa Besocks acumula cuatro años de experiencia pero fue el año 2020, justo el de la pandemia, el de su explosión. Según cuenta a EL PAÍS, su fundadora, el pasado año la compañía dobló su facturación con respecto a 2019, registrando ya beneficios.

Pero la gran pregunta es: ¿por qué  estos calcetines son diferentes? La respuesta la encontramos en la sostenibilidad. Se trata de prendas, que además de por sus diseños originales, destacan porque están hechos con algodón 100% orgánico y materiales reciclados. Además, se fabrican en Europa siguiendo pautas éticas, explica Guillem.

Sobre sus canales de venta, esta emprendedora remarca que la compañía da mucha importancia a las tiendas físicas. De hecho mantiene colaboraciones con diversas tiendas, entre las que se encuentra por ejemplo El Corte Inglés. Aun así, desde hace un tiempo los productos también se venden por su tienda on line, aunque Mamen Guillem, según revela a EL PAÍS, quiere seguir respetando el canal off line.

La empresa a día de hoy cuenta con cuatro trabajadores y el 2021 puede que siga deparando éxitos para la compañía, puesto que ya trabajan en el lanzamiento de nuevos modelos.

Fuente: El País