La constructora Azvi anunció en 2019 que entre sus planes para el nuevo año estaba su entrada en el mercado estadounidense. A pesar del parón que ha supuesto la crisis del coronavirus en la mayoría de las actividades económicas, la compañía sigue adelante con su estrategia y acaba de anunciar la compra de una constructora en Texas. Esperan cerrar la operación a finales de este año. Su intención es invertir entre 20 y 30 millones de euros en la adquisición y crecer vía concesionarios, tanto de carreteras, como agua o aparcamientos.

La empresa sevillana, según recoge el diario ABC, no ha sufrido en demasía los impactos negativos de la pandemia al tratarse de una organización muy internacionalizada. En España solo pararon completamente durante una semana, aunque su consejero delegado, Manuel Contreras, reconoce que sí han sufrido una baja de ingresos “porque con el confinamiento no ha habido apenas tráfico en las carreteras y los aparcamientos se han usado poco”.

Fuera de España, Azvi se ha adjudicado dos grandes contratos en México: el ferrocarril transoceánico, que une el Pacífico y el Atlántico y el tren Maya, este último por un importe de 424,5 millones de dólares. Para este proyecto se creado un consocio junto a un socio local con el que construirá 172 kilómetros de la plataforma y vía que irá del estado de Campeche al de Yucatán.

La compañía sevillana actualmente está presente en Colombia, México, Portugal, Noruega, Rumanía, Costa rica, Brasil, Chile, Serbia y Qatar. En 2019 facturó 388 millones de euros, un 12,7% más que el año anterior. De ellos, el 79% de sus ingresos provienen de la construcción y el 20,7% de las concesiones. Junto a sus plantes de entrada en el mercado estadounidense, también tiene previsto retomar proyectos ferroviarios en Emiratos Árabes Unidos y presentar licitaciones en Abu Dhabi.