Aula Culinaria es una escuela de cocina ubicada en Granollers que no mira hacia atrás sino hacia adelante. Por eso no ha dudado en ampliar sus instalaciones, según ellos mismos confiesan, «para abarcar más posibilidades de negocio». Todo un ejemplo de compromiso y reactivación para otros empresari@s que estén analizando cómo afrontar los tiempos que vienen.

Gastronomía, sabor y trabajo son los ingredientes con los que Lola G. Oliver trabaja para llevar a cabo un proyecto que le permite fusionar sus conocimientos y experiencia culinarios con la oportunidad de compartirlos con otros amantes de la cocina, según se explica en su página web.

El resultado es Aula Culinaria del Vallés. El lugar perfecto donde los entusiastas de la cocina, ya sean profesionales o amateur, pueden encontrar su espacio para seguir aprendiendo, cocinar nuevas recetas y sobre todo, disfrutar entre fogones.

La clave es aprender a cocinar de forma fácil, diferente y divertida. Existen cursos de cocina básica, profesional, de pastelería, para jóvenes, cocina de temporada o clases específicas.

En la actualidad, la escuela dispone de tres aulas totalmente equipadas. En una de ellas, se imparten las sesiones teóricasademás de talleres, catas y degustaciones. En otra sala contigua,  se realizan las sesiones prácticas,  en las que los alumnos tienen a su disposición 12 cocinas dobles totalmente equipadas para ejecutar los platos que previamente han aprendido. Por último, una tercera aula de audiovisuales, con capacidad para 16 personas.

Además, de la ampliación de instalaciones, desde Aula Culinaria no han descuidado la seguridad tras la pandemia en el reinicio de su actividad. Así, el negocio ha ganado 100 metros cuadrados para respetar la distancia de seguridad, dispone de generador de ozono para el tratamiento del aire y librarlo de agentes contaminantes, hay una desinfección continua de las instalaciones y hay stock suficiente de guantes y mascarillas para los que accedan a ellas.