El fin del estado de alarma y su coincidencia con la llegada del verano ha hecho que toda las instalaciones turísticas del país hayan tenido que afrontar la reactivación de forma repentina a la vez que ilusionante. Los diferentes parques acuáticos repartidos por la geografía española se encuentran ya abiertos tras un trabajo incansable de semanas que ha desembocado en una imagen muy esperada: la de turistas, grandes y pequeños, corriendo a disfrutar de sus atracciones acuáticas favoritas.

Un ejemplo de reactivación en el sector es el del parque acuático  Aquasierra, ubicado en la localidad cordobesa de Villafranca. Esta instalación lleva ya un par de semanas abierta para el disfrute de los vecinos de las provincias de Córdoba y Jaén, ya que esta es la única atracción de estas características en la zona.

Y si los visitantes pueden disfrutar de las instalaciones es por todo el trabajo previo que se ha realizado. Tal y como detalla la empresa gestora al periódico el Día de Córdoba, los espacios comunes se desinfectan a diario, los trabajadores cuentan con equipos de protección individual y el acceso a vestuarios y baños son individuales. También se desinfectan a diario los flotadores, ha detallado la empresa. «También es importante la concienciación de los usuarios, a los que se les facilita gel hidroalcohólico y tendrán cartelería informativa con las normas y recomendaciones», ha informado la empresa.

Cabe destacar también que se fomentará la venta de entradas on line y que el pago en taquillas será preferentemente con tarjeta de crédito. Por último, en esta nueva era del parque acuático, habrá más controladores para asegurar que los usuarios guardan la distancia de seguridad.