Para la empresa AMG Piojillos, la reactivación significa tener ambiciones más allá del territorio al que pertenecen. Esta empresa, que como su nombre indica, se dedica a la pediculosis, no se limita a su labor en Molins de Rei (Barcelona), localidad donde se creó. En los últimos tiempos sus expectativas son grandes y su esfuerzo va dedicado a su crecimiento territorial.

Ese crecimiento le ha llevado en pocos meses a abrir franquicias en España (Molins de Rei, Hospitalet de Llobregat y Premià de Mar) y Portugal (Oeiras, Portimao y Restelo). Ya tienen pensado cuál será el siguiente paso: abrirse camino en Italia. Esa es el modelo de reactivación elegido por esta empresa para superar este año 2020. Y, según confiesan, las expectativas son buenas.

AMG Piojillos nace de la necesidad de cualquier madre de eliminar los piojos de la cabeza de sus hijos. La batalla suele librarse con productos químicos que, a juicio de una de las fundadoras de la empresa, no daban resultado. Por eso decidió emprender esta aventura para poder erradicar uno de los mayores problemas actuales en todas las casas con niños.

En los centros de AMG Piojillos «solucionamos el problema en tan solo 45 minutos y no será una mala experiencia para los más pequeños, ellos se lo pasarán bien mientras eliminamos el problema y el cliente saldrá con la seguridad de haber acabado con los piojos».

Detrás de este proyecto, además del crecimiento territorial, también hay un crecimiento en innovación. Y es que tras años de experiencia AMG piojillos ha revolucionado el sector de la pediculosis incorporando la crioterapia. El piojo es un parásito de una sensibilidad alta a los cambios de temperatura. «En AMG Piojillos hemos creado un sistema propio y único en Europa. Aplicando un flujo constante de aire a -43 grados conseguimos congelar los piojos y liendres en cuestión de segundos. Es completamente inocuo y nada molesto para el cliente».