La compañía con origen valenciano, Alpesa, es el mayor fabricante de tubos de cartón 100% reciclado a nivel nacional y cuenta con plantas de producción en Tavernes de la Valldigna (Valencia), Martorelles (Barcelona), Puente Genil (Córdoba) y Alhama de Murcia (Murcia). Este potencial le ha permitido vivir un buen momento este año pese a la pandemia pero también le ha permitido convertirse en una empresa más sostenible, de manera que afronta el futuro con una mayor solidez, si cabe.

El packaging fue, durante el pico más álgido de la COVID-19, uno de los sectores esenciales y estratégicos que permanecieron operativos durante toda la pandemia, incluso durante los quince días en los que se decretó el cierre de cualquier actividad económica no esencial. En estas circunstancias, la compañía no solo permaneció activa sino que aumentó su pico de demanda debido a sectores como la alimentación o el sector sanitario. Así, si bien la demanda de la empresa procede en un 80% del sector de la alimentación, durante la primera ola de la pandemia alcanzó el 100%.

Asegurado el volumen de negocio, reforzar la sostenibilidad ha sido una de las prioridades. Tal y como explica la compañía, «en los últimos años, los consumidores han cambiado sus hábitos de compra, realizándola, cada vez más, en grandes superficies, respecto al comercio tradicional. Este hecho convierte a las grandes superficies en piezas clave entre productores y consumidores, y también como foco de tendencias en cuanto a sostenibilidad».

Las grandes superficies tienen unos impactos medioambientales considerables por el volumen de productos que manejan, el tamaño de los establecimientos o su transporte. Y sus residuos ocupan la lista de preocupaciones en cuanto a sostenibilidad. En este sentido, el cartón reciclado va ocupando un mayor peso en el transporte y almacenamiento de las grandes superficies en detrimento del plástico, más contaminante. «En Alpesa, fieles a las tendencias del mercado y como especialistas en cantoneras de cartón 100% reciclado ofrecemos a nuestros clientes cantoneras homologadas CRW y CHW para la gran distribución», explican desde la empresa.

El objetivo final es mejorar la trazabilidad, protección y estabilidad del palet con una extraordinaria resistencia. Además de minorar las pérdidas de producto por roturas durante el almacenamiento y transporte, y generar menos residuos o que estos sean totalmente reciclables.