El sector de la hostelería está obligado a mirar hacia adelante y a repensar sus estrategias comerciales. Recuperarse después de unos meses de cierre no es fácil pero muchos negocios están reflotando gracias a la adecuación de sus cartas y a escuchar a sus potenciales clientes.

Esto es lo que ha hecho precisamente un pastelero cordobés, llamado Lorenzo Manuel Rodríguez, que lleva a sus espaldas toda una vida dedicada a la hostelería y que ahora ha decidido dar un paso adelante, abriendo un restaurante en el año más complicado, seguramente, de toda su carrera. Su restaurante se llama A Mortero.

Lo ha hecho en Córdoba y lo que tenía claro este empresario es que debía diferenciarse de su competencia para tratar de ganar ventaja en este periodo de reactivación económica tras el estado de alarma. Los pilares de su estrategia son la cercanía con el cliente, la sostenibilidad de sus productos y la relación calidad-precio.

Con estas bases, los resultados ya están llegando y no sólo eso sino que su implantación ha provocado incluso un florecimiento de comercios en la zona, el barrio de San Agustín. «Hay muchos locales pequeños con gran potencial», explicaba recientemente el empresario al Diario Córdoba.

El local que ha abierto Lorenzo Manuel Rodríguez ofrece servicio diario de cenas de lunes a sábado, siempre con cita previa para asegurar los aforos restringidos que marca la normativa. «Mi concepto es el de menú degustación mediterráneo contemporáneo a un precio asequible (25 euros) con productos de cercanía de mucha calidad, cocina de temporada con conciencia», explica al citado medio. Es más, ofrece una zona «libre de estrés» donde disfrutar de la comida y la compañía con más tranquilidad.

Este hostelero remarca que considera su nuevo restaurante «mi templo en el que todo está recién cocinado». Y ahora el impacto de la pandemia no le preocupa demasiado: «La respuesta está siendo buena, voy poco a poco», señala.