«Hace 5 años me diagnosticaron celiaquía y mi afición a la repostería cambió de forma radical. Me di cuenta, además, de lo difícil que era encontrar en mi ciudad, Teruel, productos artesanos de calidad sin gluten y ahí comenzó nuestra aventura». Con este arranque pocos dudarán de cómo acaba la historia. Efectívamente: María José Sánchez vio que había posibilidades de negocio y abrió A Mi Panera para cubrir un nicho de mercado hasta entonces huérfano.

De eso se han cumplido ahora dos años y, con el establecimiento a pleno rendimiento, llegó la pandemia y había que reformular algunas cosas para que la reactivación fuera potente. Más allá de mantener la idea original de tener una panadería con productos exclusivamente para celíacos, A Mi Panera ha decidido hacer una potente mejora en sus redes sociales, como canal principal de promoción de su actividad.

Y, como no podía ser de otra manera, esta empresa también ha dinamizado su tienda on line, de manera que sus exclusivos productos no sólo se venden en la tienda física sino que pueden llevarse a directamente a los domicilios de sus clientes.

Más allá de estas mejoras constantes en el negocio, desde el obrador destacan que la calidad y el mimo con el que se elaboran los productos es la clave del negocio: «Todos nuestros productos son sin gluten y sin lactosa. Tenemos productos sin huevo y sin lácteos y todos están elaborados como se ha hecho tradicionalmente: de forma artesanal y con productos naturales y de calidad», remarcan.

Lo cierto es que el ejemplo de A Mi Panera habla de las innumerables posibilidades que ofrece tener una buena visión del mercado. La habilidad de ocupar nichos de mercado sin explotar es lo que puede diferenciar una buena idea de negocio de otra mejor. Y eso es precisamente lo que hizo en su día esta empresa turolense.

Fuente: A mi Panera