Durante 2020 el 50,7% de las pymes españolas aplicó medidas de teletrabajo como respuesta al Covid-19, sin embargo, 6 de cada 10 apostó por retomar el trabajo presencial en 2021 y solo un 8,8% tiene previsto mantener el trabajo en remoto a medio o largo plazo cuando finalice la pandemia.

Así se recoge en el Estudio ‘Necesidades de las Empresas en materia de Recursos Humanos en un entorno post-Covid’, realizado por la Cámara de Comercio de España, y que asegura que “la escasa inclinación hacia el teletrabajo por parte de las pequeñas y medianas empresas se explica porque el 75,2% de las pymes no creen que el teletrabajo conlleve ventajas”.

En este sentido, el 69,1% no considera que haya supuesto un ahorro de costes, y el 73,5% rechaza que haya aumentado la productividad de los empleados. No obstante, cabe destacar que un 65,5% estima que los profesionales se han adaptado sin influir en el desarrollo de sus tareas, y un 57% de las pymes no ha apreciado cambios en la relación con sus clientes, a raíz del teletrabajo.

En cuanto a las principales dificultades que han encontrado las pymes españolas para implantar el trabajo en remoto, tienen que ver con la propia naturaleza de su actividad, ya que el 68,1% señala que las características de su empresa impiden la aplicación de medidas de teletrabajo, el 11% asegura carecer de medios para aplicar esta modalidad laboral, mientras que un 14,8% considera que entorpece el trabajo en equipo.

Por otro lado, para el 25% de las empresas que sí considera útil el teletrabajo, la principal ventaja es la mayor disponibilidad de la plantilla con independencia de la jornada laboral (un 55,5%), seguida de la agilidad en la atención al cliente (27%), mayor facilidad para trabajar por objetivos (24,4%) y mejor clima laboral (16,5%).

Fuente: Cámara de Comercio de España