La división agroalimentaria del Instituto Europeo para la Innovación y la Tecnología (EIT Food) da una idea de cuánto queda por hacer, a todos los niveles, en sectores como la agricultura. Esa idea cristalizó en el programa Empowering Woman on Agrifood (EWA) consistente en favorecer políticas que estrechen la brecha de género en el campo. Por resaltar sólo un dato: a día de hoy, sólo un 28% de las explotaciones agrícolas y ganaderas están dirigidas por mujeres.

Pues bien, el programa EWA ya está tomando forma en España y los primeros datos de proyectos presentados hablan de que la mujer del campo tiene mucho que decir de cara a la reactivación económica tras la pandemia del coronavirus.

La cooperativa Tangente, encargada de pilotar el proyecto europeo en nuestro país, ha recibido ya más de 200 proyectos de otras tantas mujeres emprendedoras, según explica su coordinadora Paula Ortiz.

Aunque todavía no se pueden revelar las características de estos proyectos de futuros negocios innovadores para el sector agrícola, Ortiz sí que destaca que “hemos visto cómo muchas emprendedoras han puesto sobre la mesa ideas interesantísimas y que notamos que están muy bien trabajadas desde todos los puntos de vista: sostenibilidad, productividad, empleabilidad, digitalización…”.

El programa incluye apoyo financiero, formación y ‘mentoring’ personalizado durante seis meses para un total de 10 mujeres del sector, con premios de hasta 10.000 euros. También se prevén encuentros con más participaciones. Las inscripciones están abiertas hasta el 15 de junio de 2020.

Desde Tangente se ha informado de que Extremadura, Comunidad Valenciana, Castilla la Mancha y Galicia son las regiones con más proyectos de emprendimiento presentados. “Y en muchos de estos proyectos hay un rasgo común que nos hace ser optimistas en el futuro: la prevalencia de la economía circular y la sostenibilidad como eje fundamental ligado al amor a la tierra a la que se pertenece”. De hecho, Paula Ortiz añade: “Muchas mujeres nos detallan que presentan estos proyectos porque quieren volver a la que un día fue su casa en el campo y cuando volvemos a un lugar que nos importa, lo cuidamos”.

Y a todo lo anterior, según destacan en Tangente, hay que sumar el empoderamiento, la capacidad de liderazgo de la mujer en un mundo habitualmente de hombres. “Gracias a estas nuevas ideas de negocio, las mujeres demostramos que también en el campo tenemos mucho que aportar en innovación”.